Todo viajero deberá estar provisto, validar y conservar desde el inicio del viaje de un título de transporte válido excepto los menores de cuatro años y los acompañantes de un invidente.

Los viajeros que adquieran billete a bordo del autobús deberán abonar el importe exacto. Los empleados de la empresa podrán devolver moneda hasta cinco veces el importe del precio del billete sencillo.

Los viajeros deberán comprobar el título de transporte adquirido y su correcta validación. El uso incorrecto o fraudulento de los títulos de transporte faculta a los empleados de la Empresa para su retirada.

El viajero que carezca de título de transporte válido y sometido a control estará obligado a abonar un recargo por utilización del servicio, de veinte veces el importe de la tarifa de un billete sencillo. Este recargo es independiente de las sanciones administrativas que procedan.