- Los deficientes visuales podrán utilizar todo tipo de transportes públicos colectivos acompañados de sus perros-guía.


- El perro-guía deberá ir colocado a los pies del invidente que no está obligado a pagar coste adicional alguno, diferente del que personalmente le corresponde


- El deficiente visual acompañado de perro-guía tendrá preferencia en la reserva de asiento más amplio, con mayor espacio libre en su entorno o adyacente a un pasillo; y deberá portar la documentación acreditativa de la condición de perro-guía del referido animal.


- Los perros-guía deberán llevar el distintivo especial indicativo de tal condición fijado en el collar o en el arnés, siendo dicho distintivo el que se detalla.

 


- No obstante podrá denegarse el acceso al perro guía si el animal presentara cualquier signo de enfermedad de carácter zoonósico o transmisible, y, en particular, signos febriles, depilaciones anormales, deposiciones diarreicas, secreciones anormales o señales de parasitosis.

- El acompañante de un viajero invidente, tendrá derecho a viajar gratuitamente en los trayectos que realice con éste, quien deberá disponer de título de transporte válido y acreditación de su condición de invidente.

 

En relación con el acceso a los autobuses de piso bajo que prestan servicio en las líneas de la red de EMT, de personas discapacitadas usuarias de sillas de ruedas se establecen las siguientes normas:

1.- Niños discapacitados en sillas de ruedas.
-En cualquier caso y siempre que viajen acompañados de otra persona se les permitirá el acceso al autobús sin que durante el viaje dicho acompañante deba tomarle en brazos y plegar la silla.

2.- Personas mayores discapacitadas, en sillas de ruedas.
-Podrán viajar solos en autobuses de piso bajo equipados con cinturones con la única obligación de utilizar éstos para garantizar tanto su seguridad como la del resto de los viajeros.

-En el caso de utilizar autobuses de piso bajo que no dispongan de cinturones deberán viajar acompañados de otra persona que se encargue de la inmovilización de la silla durante el viaje.

Cuando por razones de ocupación del autobús no se pudiera garantizar la seguridad tanto del viajero discapacitado como del resto de los viajeros, prevalecerá el criterio del conductor respecto al acceso o no al autobús del referido usuario en silla de ruedas.

Queda prohibido el acceso al autobús a aquellos usuarios que porten bultos, maletas, paquetes u objetos en general que por sus dimensiones y características pudiesen molestar o poner en peligro al resto del pasaje.

No obstante y en base a la ocupación y peculiaridades de cada viaje, el conductor podrá autorizar el acceso a aquellos usuarios que porten estos objetos siempre y cuando sigan las recomendaciones que por el mismo como responsable del autobús, le sean dadas.

Sólo podrá acceder al interior del autobús con carrito, el personal de correos y hasta un máximo de dos.

El acceso con patinetes estará permitido siempre y cuando previamente hayan sido plegados e introducidos en su bolsa de transporte.

 

El reglamento de viajeros de EMT en su artículo 2 exceptúa a los menores de cuatro años de la obligación de portar título de transporte.


Tal norma debe entenderse, en el sentido de que todo aquel que haya cumplido cuatro años de edad, deberá portar título de transporte.

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EXTRACTO DEL
REGLAMENTO DE VIAJEROS
DE LA EMPRESA MUNICIPAL DE TRANSPORTES DE MADRID, S.A.

DISPOSICIONES GENERALES (art. 1)

El Reglamento de Viajeros debe ser observado por la Empresa, por sus empleados y por los usuarios.

TÍTULOS DE TRANSPORTE (art. 2 a 8)

Todo viajero deberá estar provisto, validar y conservar desde el inicio del viaje de un título de transporte válido excepto los menores de cuatro años y los acompañantes de un invidente.

Los viajeros que adquieran billete a bordo del autobús deberán abonar el importe exacto. Los empleados de la empresa podrán devolver moneda hasta cinco veces el importe del precio del billete sencillo.

Los viajeros deberán comprobar el título de transporte adquirido y su correcta validación. El uso incorrecto o fraudulento de los títulos de transporte faculta a los empleados de la Empresa para su retirada.

El viajero que carezca de título de transporte válido y sometido a control estará obligado a abonar un recargo por utilización del servicio, de veinte veces el importe de la tarifa de un billete sencillo. Este recargo es independiente de las sanciones administrativas que procedan.